Música: Cansei de ser sexy (CSS) – Let’s make love and listen to death from above
Las gafas se usan para esconder un rostro, un sentimiento, para pasar incógnito. Unas gafas se pueden volver una identidad, es tal el caso de grandes figuras como Karl Lagerfeld, quien no se quita sus lentes cuando habla con extraños para no ser vulnerado, o como Jack Nicholson, quien afirmó “con gafas soy Jack Nicholson, sin ellas soy un gordo de 60 años”. Las gafas protegen los ojos, conocidos popularmente como las ventanas al alma.

Catalina García de Monsieur Periné
Pero hay otra variante del uso de las gafas que es completamente opuesta al concepto anterior: muchas veces quien escoge un par de lentes, lo hace para resaltar, para llamar la atención y es en este punto donde las gafas, en vez de esconder revelan, y lo que muestran es una decisión de estilo.
Nunca se usa gafas porque sí. Ellas siempre complementan la ropa que se lleva para cerrar con broche de oro una vestimenta. Tanto es así, que el sol puede ser sólo una excusa para lucirlas, nunca una condición.
Y es que hablando de gafas poco importa la marca; simplemente se trata de que la persona que las va a usar sepa qué le queda bien.
En el Festival Estéreo Picnic nos encontramos con gente que conocía la sencilla pero engañosa ciencia del lente. Para estas personas, la nube negra que se levantaba en el cielo no era un impedimento para lucir sus gafas, como tampoco lo era la promesa de lluvia o la llegada de la noche… la falta de este accesorio poderoso podía hacer que la ropa escogida perdiera toda gracia, que las caras se vieran pálidas, que las ojeras se revelaran, que quien se las hubiera quitado quedara desnudo.
Las hubo de todas las variedades: de lentes con reflejo o de lente opaco, de lente transparente por prescripción o como simple complemento de un look, de tonos estridentes o más conservadores, a veces cortando con la ropa para generar contraste, y a veces en perfecto acorde.
Se evidenció que la tendencia retro sigue viva y lo seguirá estando por mucho más tiempo. Este estilizado viaje al pasado es delicado y refinado: estampados, colores fuertes y lentes gigantes decoraron rostros femeninos. Pero algunos no se contentaron con tener algo referente al pasado, sino que sus gafas vinieron directamente de otros tiempos, para hacer una afirmación vintage. En contraste, de tendencia futurista no hubo mucho. Tal vez a Bogotá no le encanta eso, pero definitivamente sí experimenta con estilos poco conservadores.
La muy afamada marca Ray-Ban, por su parte, bailó con paso fuerte en el festival, acompañando looks andróginos. Estas gafas no hacen discriminación de género. Algunos más atrevidos se lanzaron con un look tipo John Lennon, donde verse “lindo” no es lo más importante. Otras chicas en cambio, escogieron aquellas gafas que las hacen sentir más bonitas.
De toda esta gama sólo se dibuja la conclusión de que hay un par de gafas para cada cual. Simplemente hay que saber escoger y recordar que no se trata de seguir la tendencia, sino de conocerse para saber qué le queda bien a uno y qué no.









