Entre el arte y la ciencia
El artista japonés Ryoji Ikeda viene trabajando su proyecto datamatics desde 2006, exponiendo distintas versiones alrededor del mundo. datamatics es una investigación que se materializa a través de conciertos audiovisuales, instalaciones, publicaciones y discos.
La búsqueda de Ikeda está en la manera en que podemos percibir las sustancias invisibles de los datos que conforman
al mundo.
La exposición en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Bogotá, curada por María Belén Sáez de Ibarra, comprende una visión completa del proyecto del artista, quien concibió la muestra específicamente para este espacio.
Al entrar, el espectador se introduce en un viaje en zoom in y zoom out para sentirse, o bien reducido a un código, o bien como el omnipotente observador del universo. El viaje es conducido por el frenesí de la multiplicidad, y la paciencia y precisión del cálculo mental.“La luz será su recurso más notable y la música su herramienta para trastornar nuestra percepción y forzarnos a entrar en contacto con la naturaleza de unas sustancias que no vemos pero que cruzan nuestra existencia”, cuenta Sáez.
El siguiente párrafo del texto curatorial es muy preciso para comprender la obra del artista:
“Ryoji Ikeda es un artista que en su trabajo ha sostenido una estrecha relación con las llamadas ciencias duras, especialmente con las matemáticas. Sus preguntas grandes en relación con el universo y la realidad se asemejan a las preguntas de los científicos de las ciencias matemáticas: Los diferentes órdenes del infinito, el tamaño de los números enteros, el tamaño de los números reales; la dimensión fractal y fraccionada; e incluso comparte con ellos la certeza de la belleza que existe en el universo de los números; los cuales conforman de un modo abstracto la sustancia de la realidad que pensamos y habitamos. Aun de aquella realidad que solo podemos imaginar o proyectar más allá de nuestros sentidos físicos: el funcionamiento mismo del cosmos y la idea sublime del infinito.”.
La exposición tiene cuatro etapas. En cada una, Ikeda aborda el tema del cosmos de una manera diferente: Video-instalación, escultura, filme e instalación de sonido. Todas siempre girando en torno a resolver las distintas maneras en que podemos percibir datos abstractos.
La repetición y el golpe. El impacto de luz y de sonido es la herramienta para representar el universo de dígitos encontrado. La matemática se une en la obra de este artista con el arte, reconciliando dos mundos que suelen rechazarse. Así, ese mundo puro se empieza a permear en las sensaciones humanas, generando incluso, de mano de la estadística, una sensación de nostalgia.




