Escrito Por: Enrique G de la G
Imágenes cortesía de : Kunstraum Kreuzberg/Bethanien
Sendas exposiciones en Hamburgo y Berlín exploran los límites del hombre ideal e idealizado y los retos de la madre contemporánea, que debe lidiar con niños y con su carrera profesional.
En 1968, France Gall irrumpió en la televisión alemana con una canción que se convirtió en éxito inmediato: Un poco de Goethe, un poco de Bonaparte / así debe ser el hombre al que espero (Ein bisschen Goethe, ein bisschen Bonaparte / so soll er aussehen, der Mann auf den ich warte). Desde entonces, la pregunta se mantiene en el aire: ¿dónde está ese hombre ideal con un espíritu alemán y arrojo francés?
Por estos días, la Casa de la Fotografía en Hamburgo ofrece una posible respuesta a France Gall. La exposición “Hombres de ensueño” (11 marzo – 22 mayo) presenta 150 retratos de ‘hombres triunfadores’. La multitud de adonis con vientre plano, elegantes estrellas de cine, escritores subversivos y musculosos jugadores de rugby lanzan dos preguntas al aire: ¿qué fuerza los inspira? y ¿generan ellos una nueva estética en el mercado o son productos sociales? Una amiga que estuvo presente en la inauguración escribe acerca de estos hombres ideales e idealizados:
En las paredes se amontonaban rostros bien conocidos por el cine, la radio y la televisión. Como sucede en las inauguraciones, las imágenes pasaron a un segundo orden de importancia. De pronto, uno u otro de los ‘Hombres de ensueño’ nos echaba una mirada desde su pared atravesando las masas de gente arremolinada. Me pareció interesante advertir un fenómeno: la sensación de que mirar tantas fotografías de hombres apuestos termina por aburrir, quizá porque ya hemos visto cantidad de veces a Brad Pitt, George Clooney y compañía. Y, además, porque a los auténticos ‘Hombres de ensueño’ te los encuentras en la vida real.
Aunque “Hombres de ensueño” es la continuación de “Mujeres de ensueño” (2008), hoy funciona como contraparte de otra exposición que está en el antiguo hospital Bethanien, en Berlín: “Mothering” (25 febrero – 25 abril). Se trata de una aproximación al concepto de ‘maternidad’, en el que descuellan las súper-madres que deben poderlo todo: ser buenas compañeras y amantes, ser exitosas en su trabajo y ser madres cariñosas. Pero, ¿qué significa ser ‘madre’ en una familia de homosexuales? ¿Hasta qué punto sustituye la nana a la ‘ama’ de casa en su rol materno? ¿Cómo desarrollan sentimientos maternos las niñas que juegan con muñecas?
Algunos ejemplos: La artista americana Kate Kretz presenta un dibujo/acuarela de Angelina Jolie como Inmaculada Concepción asunta hasta el techo de un supermercado, símbolo de nuestro Cielo contemporáneo.
La polaca Elżbieta Jablońska, especializada en post-feminismo, se autorretrata disfrazada de ‘Super Woman’ con su hijo pequeño sobre el regazo para mostrar el heroísmo de las mujeres que concilian una carrera profesional y las faenas domésticas.
La artista checa Lenka Klodová exhibe fotografías de su proyecto Life with a handicap: para explorar los límites de los ídolos de los cuentos de hadas, documentó durante dos semanas las incomodidades que tendría una sirena en tierra firme.
La fotógrafa peruana Natalia Iguiñiz explora el rol de las nanas en la sociedad latinoamericana, a quienes retrata con los bebés en sus brazos, no en los de sus madres.
En su canción más reciente de 2004, la cincuentona France Gall nos dice que hay mil maneras de morir, pero sólo una de ser feliz (y a mille façons de mourir, qu’une seule façon d’être heureux…).
Estas exposiciones nos muestran, en definitiva, cuánto hemos complicado la feminidad y la masculinidad: otras mil nuevas maneras de morirnos.
Berlín. Marzo, 2011










