[ARTE]

INSECTUM [GRIEGO]: CORTADO EN MEDIO

Posted by


Un insecto es un artrópodo de respiración traqueal, con el cuerpo dividido en cabeza, tórax y abdomen, con un par de antenas y tres de patas.

La exposición que acaba de concluir en el Centro Colombo Americano de Bogotá tiene mucho de insecto pues coordina en un mismo cuerpo el trabajo de tres personajes diferentes: los de Gustavo Villa y de Sandra Miranda Pattin y el apoyo de Carlos Blanco.

La sala se siente viva; encierra dos mundos distintos y cada uno actúa de acuerdo con su propia naturaleza. Las obras generan juntas un universo animal, de pequeñas partículas que se mueven, que vuelan. Huele a cera de abeja, se construye un panal. Se habita la sala, se vive de ella.

La exposición fue concebida por Carlos Blanco como una oportunidad de reunir a dos artistas del performance para que interactuaran en un mismo lugar. Gustavo venía trabajando en un proyecto que consistía en intervenir el espacio durante los lapsos en los que no había ninguna exposición. El momento que ocurre mientras un montaje termina y otro comienza constituye para él un no-espacio.

Inspirado en esto, Carlos Blanco se craneó un plan en el que dos artistas que no se conocieran generaran movimientos en este no-espacio cuando quisieran y como quisieran, por un período de dos semanas.

 

GUSTAVO VILLA: Caminando a tientas

 

“Parte de mi proyecto viene del trabajo que he hecho con la Danza Butoh que traduce oscuridad. En el Butoh uno viene sin nada, entonces era como si yo entrara desnudo a habitar la oscuridad de un espacio que en ese momento es vulnerable. A partir de una serie de acciones en el período entre exposiciones, traté de abrir el espacio.

Yo creo que los espacios, sobretodo los espacios expositivos, entran en una rara entropía cuando su razón de ser, es decir los montajes de exposiciones, no se da. Están en un momento de caos, de reconstrucción, están y no están. Ese es el punto en el que yo entro y hago mis acciones. A partir de éstas, realicé una serie de bocetos que me clarificaron las ideas acerca del espacio en el que estaba, y finalmente esos bocetos derivaron en aquellas estructuras metálicas que yo voy moviendo, dejando la temporalidad registrada (día y hora). Estas esculturas vienen de la idea de poder sacar la estructura metálica de las paredes, que es finalmente lo que las mantiene de pié.”

“Este otro espacio (el de la pequeña sala) resultó de algo que me generaba extrañeza, y es esta muela arquitectónica que, de no existir, la sala sería totalmente rectangular. Pero ese es un pequeño añadido físico raro que me llevó a crear un nicho falso, extendiendo esa muela.

Todos los dibujos, que también saqué de la experiencia de Butoh, están contenidos en ese lugar familiar que yo habito regularmente.”

“Por otro lado, estos pedazos de pared también son derivaciones arquitectónicas en cuanto a que son retazos de muro que se van moviendo como un cardumen. Todos los días vengo, las saco, las muevo, taladro, así que la forma que es hoy no es igual a la de ayer, ni la de antes de ayer… todos los días están cambiando en un continuo movimiento.”

SANDRA MIRANDA PATTIN: “se me movió el piso”

 

“Las baldosas de cerámica conforman una réplica exacta del piso de mi casa en Florencia, donde viví casi 13 años, y a partir de estás multipliqué la figura usando cera de abejas, un material que uso mucho en escultura.

Llevo en Colombia dos años, y después de haber vivido afuera tanto tiempo y teniendo un padre de un lado y una madre de otro, queda una cuestión de identidad por resolver… ¿de dónde soy?, ¿soy italiana?, ¿soy colombiana?, ¿dónde es casa?… yo no sabía si estaba volviendo a casa o me estaba yendo de mi casa, entonces el único modo que encontré para generar un puente a través del cual yo pudiera sentir que pertenecía a algo, fue replicar el piso de mi casa.

El tema del performance acá fue interesante porque en realidad el acto performático para mí fue el montaje de la obra. Ese proceso de montaje, que duró dos horas aproximadamente, fue una cita a la vida en el sentido en que uno cree que tiene todo armado y que todo funciona bien, y cuando se aleja, se da cuenta que todo está torcido, que no respeta unas horizontales, o que hay precariedad.”

“Yo vengo de los rituales: creo que el acto de actuar, valga la redundancia, es lo único que vuelve real las ideas pues hasta que uno no las hace físicas a partir de un acto, no cobran vida.

Esta obra ha sido para mí un punto de quiebre en cuanto a que caí en cuenta de algunas cosas personales, y por eso la obra es independiente a la manera en que la reciba el público.

En definitiva, todo el proceso ha sido un diálogo entre los dos artistas donde cada movimiento de una baldosa o de una puntilla es una reacción al impulso de la otra obra. La una interactúa visualmente con la otra y responde a sus cambios hasta el punto que las dos parecen construidas por el mismo artista. El espacio que encierra los dos lenguajes hace que el espectador los lea como uno solo.

Se trata no sólo de performance, sino de acciones que involucran objetos, y es el movimiento de estos objetos lo que crea un enlace entre Sandra y Gustavo: el modo en el que alguno mueve sus objetos está condicionado a su forma de ver el dibujo del otro.

  • WP Error: Feed not created correctly