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[Personaje]
Texto:
Telmo Rueda Manzarbeitia
Fotografía:
Telmo Rueda Manzarbeitia
Tema:
Entrevista a viajero que dejó su vida de oficina para dar una vuelta al mundo en un año y medio. Resaltar en negrilla la primera pregunta de la entrevista.
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La vuelta al mundo en 477 días

...puedo destacar momentos mágicos como montar en Ala Delta en Australia, conversar con asesinos de brujos de Papúa Nueva Guinea, hacer buceo con tiburones en Fiji...

Si estuviéramos cuestionándonos la teoría “sobre la motivación humana” de Abraham Maslow, Telmo Rueda sería una de esas personas que corroboraría su hipótesis. Esa idea que expone cómo las necesidades más altas surgen cuando ya se tienen satisfechas las más básicas. Así es, teniendo Telmo una vida estable en el mundo de las finanzas en Londres decide un día abandonar esa seguridad y lanzarse a la aventura sabática de conocer el mundo durante un año y medio. Con esta entrevista comprobaremos su motivación y su fuerza. Una energía que se desprende en cada una de las historias expuestas en su blog getjealous.com/telmus y que nos recuerda, aunque sea de vez en cuando, que hay que luchar por lo queremos en la vida, en su caso y al menos por un tiempo el de ¡viajar y conocer culturas extremas!

-¿Cuántos países visitaste y durante cuánto tiempo? Veinticinco en total: doce en Asia (seis meses), siete en Oceanía y Pacífico (cinco meses) y cinco países de Sudamérica (cinco meses).

-¿Qué es lo que te impulsó a lanzarte a conocer mundo? Siempre he sido una persona curiosa y me encanta viajar. Desde pequeñito quise vivir la aventura de dar la vuelta al mundo y descubrir nuevas maneras de vivir, conocer a gente diferente y experimentar sensaciones nuevas. No estaba satisfecho al 100% con mi trabajo en Londres, dejé de tener novia, no tenía deudas, disponía de ahorros y ganas me sobraban, así que renuncié a mi trabajo y me puse en marcha.

-Supongo que para ti también es imposible escoger una única experiencia, aun así, ¿tienes alguna anécdota predilecta inolvidable?
En tanto tiempo te pasan muchas cosas pero nunca olvidaré estar en los Himalayas de Bután y aprender que la vida no siempre te da lo que quieres. Aprendí que intentar cambiar la naturaleza de las cosas sólo crea sufrimiento. Puedo decir que a partir de ese día cambiaron muchas cosas en mi vida. También puedo destacar momentos mágicos como montar en Ala Delta en Australia, conversar con asesinos de brujos de Papúa Nueva Guinea, hacer buceo con tiburones en Fiji, hacer Treking por la Isla Sur de Nueva Zelanda, trabajar con niños huérfanos en Katmandú o escalar el Volcán Cotopaxi en Ecuador.

-¿Desde tu experiencia, es mejor viajar solo o acompañado? Viajar solo te da la libertad total de hacer lo que realmente quieres y en ese aspecto es mejor que estar acompañado. Pero es malo cuando tienes un problema de salud y no cuentas con la ayuda de otro viajero. Eché de menos tener un compañero cuando me torcí la rodilla en Tailandia o me salió una terrible infección en la espalda por la picadura de un insecto en Ciudad Perdida en Colombia. También es triste estar en un sitio perfecto y no poder compartir ese momento con la gente a la que quieres. Lo ideal es poder experimentar las dos formas de viajar.

-¿Cómo te lo organizaste? ¿Planificabas hasta el más mínimo detalle o la improvisación formaba parte de tu estilo de viaje?
Organizas los grandes rasgos y tienes una idea de lo que quieres ver y de los sitios que vas a visitar. Para ello es necesaria una preparación y leer mucha información sobre los sitios y la cultura y usos locales. Sin embargo siempre, a diario, hay que dejar espacio a la improvisación. Los mejores días de mi viaje han sido cuando por la mañana no sabía qué esperar.

- ¿Cuánto te gastaste en tu ruta?
Puedo decir que me he gastado mucho más de lo que se hubiera gastado otro viajero más preocupado por el presupuesto. Es cierto que se puede dar una vuelta al mundo por quince mil euros perfectamente aunque yo me he gastado varias veces eso.

- ¿Cuál era tu nivel de comodidad?
Dependía del sitio. En sitios más caros como Japón, Australia o Nueva Zelanda bajas el listón porque son sitios caros. Pero el estándar lo subes en países cuyos precios son mejores como en Vietnam, India o Bolivia. Personalmente pienso que estar en el hotel más caro es absurdo porque uno viaja para conocer y el hotel sólo lo pisas para dormir. En cuanto a momentos de incomodidad extrema, puedo decir que he dormido en el suelo de una cabaña en Papúa Nueva Guinea oyendo el sonido de ratas a mi lado.

-¿Tienes alguna recomendación, según tu experiencia, en temas de equipaje o de  economía que podría ayudar a nuestros lectores?
1. Prepara la maleta, ciérrala y ¡quita inmediatamente la mitad! Uno prevé demasiadas cosas cuando prepara la maleta y en realidad en los sitios a los que uno va puede comprar perfectamente lo necesario. También viajar te hace ser más práctico. En la mayoría del tiempo mi morral no pesaba más de quince kilos.
2. Saca dinero del los cajeros automáticos o cambia divisas en grandes cantidades para ahorrar en comisiones. Utiliza Skype y locutorios para llamar y ver a tus seres queridos.
3. En Asia es conveniente negociar cuando compras algo o para instalarte en un hotel. Negociar bien ahorra mucho dinero.

-¿Trabajaste en este año y medio de trayecto?
He tenido la suerte de disponer de ahorros y no necesitar trabajar para costearme el viaje. De todas maneras mucha gente lo hace y es una manera interesante de conocer un país si cuentas con el tiempo.

-¿Tenías previsto volver desde el principio de tu aventura o existía la posibilidad de no regresar?
Tenía previsto acabar el viaje pero no estaba seguro sobre si volver a Londres o a Madrid. Al final ha salido Madrid, lugar al que vuelvo después de haber pasado siete años en el extranjero. Aún así, hay países en los que estado donde sí me veo viviendo como Japón, Malasia o Colombia.

-¿Cuáles crees que son las nacionalidades que más “practican” esto del Gap Year?
Principalmente gente del Reino Unido y de los países escandinavos. Todavía no se ve a mucha gente latina o asiática haciendo este tipo de viajes.

-¿Qué has aprendido durante tu vuelta al mundo?
Que el ser humano es esencialmente el mismo en cualquier parte del mundo, con las mismas virtudes, vicios, esperanzas y anhelos. He aprendido que el ser humano es una criatura maravillosa.

-¿Eres el mismo de antes después de esta experiencia?
Ahora soy más fuerte ante los obstáculos de la vida, más sensible a los problemas de los demás, más rico en experiencias y en amigos y también más sabio. Este viaje también me ha regalado a mi novia.

-¿Qué le dirías a alguien que todavía está por decidirse en eso de tomarse un año sabático?
¡No lo dudes ni un minuto! Es una experiencia sumamente enriquecedora de la que sacarás rendimientos el resto de tu vida.

-Ahora que estás de regreso ¿Qué tal te va?
Muy bien, volviendo a disfrutar la compañía de mis familiares y amigos de toda la vida, de mi ciudad, con muchos proyectos en la cabeza y con mucha ilusión por el futuro. Aunque reconozco que son varias las semanas las que necesita uno para adaptarse a la vida normal.

Esta entrevista fue realizada por Sandra Canudas, consultora de viajes que ha vivido la experiencia de una vuelta al mundo en solitario. Canudas es fundadora de www.consultoriaviajes.com, web de consultas on-line relacionadas con el mundo de los viajes independientes y autora de los libros “Manual de una vuelta al mundo”, “Manual para viajeras” o “Atlas Mundial del Orgasmo: manual internacional del amor, del sexo y del cortejo”.

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